En España, una sociedad limitada puede ser considerada entidad patrimonial cuando más de la mitad de sus activos no están vinculados a una actividad económica real. En el sector inmobiliario, esto suele generar dudas entre empresas dedicadas al alquiler, la compraventa o la renovación de inmuebles. La clave no está únicamente en poseer propiedades, sino en demostrar una estructura empresarial activa, con organización, gestión y medios suficientes para desarrollar la actividad de forma profesional.
En el caso del arrendamiento de inmuebles, la normativa exige contar con al menos un empleado contratado a jornada completa dedicado exclusivamente a la gestión inmobiliaria. Para actividades de compraventa o renovación, Hacienda analiza si existe una actividad continuada y una estructura empresarial real. No cumplir estos requisitos puede implicar que la sociedad sea considerada patrimonial, limitando determinados beneficios fiscales. En Welex Lawyers & Accountants ayudamos a analizar cada caso y a estructurar correctamente la actividad para minimizar riesgos fiscales y garantizar seguridad jurídica.



